13 de septiembre de 2013

Personajes transitorios

"Podemos detectar cambios sutiles en nuestra forma de hablar, nuestra actitud y nuestro comportamiento, dependiendo de la persona a quien tengamos al frente. Al principio puede ser más fácil observar estos cambios en otras personas, pero posteriormente podremos detectarlos en nosotros mismos.
La forma como nos dirigimos al presidente de una compañía puede tener diferencias con la forma en como hablamos con el portero. Podemos hablar de manera diferente con un adulto que con un niño.
¿Por qué? por que representamos distintos personajes. No somos nosotros mismos ni cuando nos dirigimos al presidente, al portero o al niño.

Cuando entramos en un almacén para comprar algo, cuando salimos a un restaurante, al banco, a la oficina de correos, representamos unos papeles sociales predeterminados. Nos convertimos en clientes, y hablamos y actuamos como tales. Y recibimos tratamiento de clientes por parte del vendedor o del camarero, quien también estará representando su personaje. Hay una serie de patrones de comportamiento condicionado que entran en juego entre dos seres humanos y determinan la naturaleza de su interacción. En lugar de que la interacción ocurra entre dos personas, ocurre entre dos imágenes conceptuales. Mientras más identificadas estén las personas con sus personajes respectivos, más falsa es su relación".
(Eckhart Tolle)


En mayor o menor medida, todos los que vivimos y hemos sido educados en sociedades occidentales, actuamos conforme mejor nos convenga en cada momento y conforme la educación recibida, es decir como dice la anterior cita, representamos distintos personajes.
Pero como se dice; " Para toda regla existe al menos una excepción". Creo que la excepción es cuando interactuámos o dialogamos con familiares y amigos... En este caso, si que nos mostramos tal como somos.
Nos desprendemos de máscaras y armaduras, las cuales normalmente nos ponemos al salir de casa.

En estos tiempos tan austeros que estamos viviendo y buscándole el lado positivo, se están desprendiendo muchas "máscaras y armaduras", las que han permanecido ancladas tanto tiempo, que algunos creíamos que eran parte innata e intrínseca nuestra. Para así, poder mostrar el lado más humano y que creíamos perdido, olvidado e incluso destrozado... Pero siempre ha estado aquí, en nuestro interior, debajo de tan pesada "armadura".

2 comentarios:

  1. Hola Manu!
    ojalá cada día seamos capaces de quitarnos alguna de esas máscaras que aprendimos a ponernos por supervivencia y podamos orgullosos mostrarnos al mundo tal cuál somos y ser siempre así, nosotros mismos, pues al final es el único personaje que gana o pierde, es feliz o sufre, y creo que cuanto menos máscaras oculten al verdadero personaje más felices somos, pero para eso hay que ser muy valientes, hay que ser guerreros del cambio y del Amor,...
    Me ha gustado mucho la fuerza de tu entrada
    Un Abrazo

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  2. Eso es Angélica!! valentía y amor en su más amplio sentido de la palabra, hacen mucha falta para poder enfrentarse a cualquier inseguridad y miedo.
    Un abrazo, guerrera!! :)

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