24 de septiembre de 2017

Recordando

He estado leyendo alguna de las entradas antiguas de este blog, o sea, de lo que en su momento escribí o compartí de otros autores. Y así "a voz de pronto" he visto mi proceso de madurez o de crecimiento personal.

Fueron momentos pasados en los que puedo apreciar el estado de ánimo que tuve; De alegría y de esperanza unos... De fustración y de cabreo otros.
Ahora pensando, no sabría decir lo que me llevó a escribir y a compartir las distintas reflexiones publicadas.
En verdad, en un principio creé el blog para ganar algo de dinero extra a través de la publicidad que aparece en este. Después el objetivo monetario pasó a segundo plano.

Lo que si sabría decir es que escribir fué un verdadero desahogo... Una manera de expulsar lo que llevaba dentro. Poco a poco, fueron llegando los comentarios a mis publis... y yo flipaba!! Me emocionaba como supongo que nos pasará a todos.
Tras esto y visto con la perspectiva del paso del tiempo, puedo decir que me "atrapó" la vanidad (Un veneno como dirían en el Tibet)

Hoy día ya no escribo tan a menudo por aquí. Y no quiero dar al botón de "eliminar este blog" porque lo dicho, en este espacio están mis escritos pasados y creo que de nuestro pasado nunca deberíamos renegar, ocultar o intentar borrarlo. Mejor utilizarle como "trampolín" para subir al siguiente nivel.

21 de junio de 2017

La aventura de vivir

La vida cambia, las circunstancias cambian, los estados de ánimo cambian... Todo cambia.
Teniendo en cuenta esto, tanto si ahora te encuentras arriba o abajo, hay que ser conscientes de que la situación cambiará.
No para mejor o para peor, más bien y mejor para uno mismo sería tomársela como más dura o menos dura. Y es a lo que voy... a tomarnos la vida como una aventura, en la que en los momentos duros deberíamos aprovecharlos para hacernos más fuertes a nivel mental y en los menos duros o fáciles de llevar no relajarnos, mejor sería seguir "luchando" para mantener dicha situación.

Luchar es un concepto muy amplio.
Las pelis de guerreros nos lo presenta como acabar con los enemigos... son metáforas. Yo las entiendo como la evolución que hace un ser humano, en la que los enemigos o monstruos a los que se enfrenta son símbolos de las sombras del guerrero o guerrera. Y durante su viaje o aventura va superando sus sombras o traumas para llegar a convertirse en un héroe o heroína.

La verdadera aventura de vivir es llegar a superar nuestros miedos, prejuicios, vicios, traumas...
Y aunque la vida cambie (Ley inevitable) tu no cambiarás, tu interior no cambiará. Te mantendrás en un estado intermedio en el que los conceptos bueno y malo estarán muy lejos de tu estado.
Es muy posible que en alguna ocasión transites por alguno de dichos extremos, pero ya sabrás el camino que te lleva de vuelta al equilibrio.


21 de abril de 2017

Al fin me he dado cuenta...

De que el cambio no va a venir del exterior, de algo o de alguien.
De que la paciencia es clave y una gran virtud.
De que la palabra confunde y el silencio aclara.
De que los demás no son culpables del dolor o de la alegría que podamos sentir.

El cambio llega cuando tu lo decides y no es cuestión de tiempo. Es cuestión de procurar que tus sentidos no se enturbien con demasiada frecuencia.
La paciencia no hay que confundirla con pasotismo o con indiferencia, sino entenderla como una capacidad de comprender lo que ocurre a tu alrededor... contra menos juicios y etiquetas, mejor.
Las palabras son necesarias para comunicarnos, para entendernos, para desahogarnos... Actúan a nivel intelectual o mental. En el silencio encontrarás cierta coherencia entre la mente y el corazón.
No eres el único que sientes rencor hacia alguien que te dañó. Dañar es un "poder oscuro" que tenemos todos. Ser conscientes de esto nos ayudará a ocuparnos de nuestros sentimientos... El error es preocuparnos de las palabras o acciones de los demás.

Cuando observamos un riachuelo con sus aguas tranquilas y cristalinas, nos evoca a un estado de paz y confianza. Procura no prestar tu atención, o la justa si hay más remedio, a las aguas turbias y bravas.

Río Manzanares